Adjudicadas las obras que adaptarán el Parque Txinbo al cambio climático
Se realizará una adecuación paisajística y una renaturalización que acercará el Cadagua a la ciudadanía y reforzará el valor ecológico de la ribera, creando el primer parque inundable de Bilbao
El Ayuntamiento de Bilbao ha adjudicado las obras de adecuación paisajística y renaturalización del Parque Txinbo, en Punta Zorroza, en la zona colindante al paso del río Cadagua. Una actuación demostrativa de adaptación a los riesgos del cambio climático (inundaciones fluviales, en este caso) y que convertirá este espacio en el primer parque inundable de la ciudad.
El proyecto plantea la adecuación paisajística de una franja longitudinal de aproximadamente 130 metros de longitud y una superficie de 2.840 m2 en el borde de la zona verde actual en contacto con el Cadagua. Mediante seis plataformas escalonadas de madera de diferentes tamaños y bancos corridos integrados en el paisaje y en el desnivel actual, la actuación permitirá un mayor acercamiento y contacto visual y físico con la lámina de agua en la desembocadura del río Cadagua a la Ría, creando una nueva zona de esparcimiento y de miradores para el disfrute de los vecinos.
Más allá de su función recreativa, el nuevo diseño ampliará la zona de extensión del área inundable del parque, permitiendo que, en episodios de crecida, el espacio funcione como un aliviadero que asuma parte del exceso de caudal del Cadagua y de la ría, creándose un humedal que favorezca la bio-retención del agua. De este modo, se mejorará la condición hidráulica de la zona y se reducirá el riesgo de inundación en el entorno.
“El parque Txinbo es una muestra de cómo Bilbao afronta el cambio climático desde la acción concreta sobre el territorio. No solo vamos a mejorar un espacio verde de Punta Zorroza, sino que vamos a acercar el Cadagua a la ciudadanía y a dotar a la ciudad de su primer parque inundable, una infraestructura que reducirá el riesgo de inundación y que, además, nos ayudará a recuperar ecológicamente la ribera del río”, destaca Nora Abete, concejala del área de Movilidad y Sostenibilidad.
Trabajos
La actuación incluye la limpieza de la actual barrera de maleza, un desbroce que se realizará de manera selectiva, conservando aquellos ejemplares que se consideren de interés, y la restauración ecológica de la ribera mediante la introducción de arbustos y vegetación de ribera autóctonos, junto con vegetación higrófila y nuevo arbolado también autóctono en distintos puntos. Se añadirá, también, planta autóctona forestal en el entorno de las plataformas y parte superior del talud, así como nueva vegetación de la pradera en la zona de instalación de los bancos. Es decir, se integran en el entorno elementos estanciales, naturales y arbolado.
En definitiva, una actuación demostrativa de despliegue de soluciones basadas en la naturaleza en proyectos de regeneración urbana para reducir el impacto de los riesgos climáticos, en este caso, las inundaciones.
Asimismo, la renaturalización del entorno permitirá crear un espacio sombreado y accesible que, junto con su proximidad al agua, podrá ofrecer mayor confort térmico en los días de calor, con potencial para convertirse en un nuevo refugio climático para la ciudadanía ante el sobrecalentamiento urbano.
Las obras, con un presupuesto de 301.000 euros, tienen una duración estimada de tres meses y se llevarán a cabo entre los meses de septiembre y noviembre.
