Palacio Yohn

edificio yohn
Fachada principal del Palacio Yohn
Una de las edificaciones más sobresalientes del Casco Viejo es este palacio del siglo XVIII, también conocido como 'La Bolsa'

El Palacio de Yohn, también conocido como La Bolsa, se encuentra abierto a tres calles diferentes del Casco Viejo de Bilbao. Después de muchos años abandonado, fue reformado y ahora es un centro cultural que no puedes perderte, en especial si te gusta el estilo barroco y sus dualidades.

En este palacio puedes disfrutar de la dualidad entre el estilo severo de sus plantas altas y el más ornamentado del barroco castizo de la planta baja, especialmente notorio en la hornacina y la portada. Además la historia de este edificio es un auténtico misterio,

La fachada más asombrosa de este palacio da a la calle Pelota del Casco Viejo. Cuenta con un dintel rodeado por molduras mixtilíneas y una hornacina con la imagen de la Virgen de Begoña. A su vez, la fachada más austera da a la calle Torre y cuenta con un balcón y un escudo de armas que representa a cuatro familias vizcaínas.

Construido en sillería, con tres plantas unidas por escaleras de piedra y un hermoso patio interior, el palacio de Yohn es un lugar que merece la pena ser contemplado.

Historia del Palacio Yohn

Conocido como Palacio de los Marqueses de Vargas y Condes de San Cristóbal, Palacio de Yohn y Centro Municipal La Bolsa, hoy en día es el centro administrativo y cultural del Distrito. Se cree que fue construido en el siglo XVIII, en una fecha desconocida, si bien algunos historiadores la sitúan en el año 1727.

Diferentes autores afirman que este edificio se encuentra emplazado en el solar que otrora ocupó una casa torre gótica. Su ubicación responde a una delimitación que coincide con la zona en la cual se encontraba el portón de Santa María y la torre de referencia. Esta torre se atribuye a Juan Pérez de Ibieta, aunque algunos historiadores afirman que pertenecía a otras familias.

A diferencia de otros palacios del Casco Viejo, La Bolsa cuenta con un carácter urbano muy definido: fue construido sobre otro edificio emblemático (lo que podría dar continuidad como residencia de alguna vieja familia de la Villa), y en una ubicación y con un diseño que guardan todas las cualidades de un edificio ciudadano.

Otra historia narra que este palacio de piedra de sillería fue construido por orden de Francisco Salazar y Avendaño en el solar de su vieja casa-torre del siglo XIV.

Su nombre actual se debe a un mercader y ferretero austriaco llamado Leandro Yohn Horn, que estableció su negocio en la casa a finales del siglo XVIII.

A su vez, el nombre popular ‘La Bolsa’ se debe a que la familia de Leandro Yohn Horn habitó y realizó actividades comerciales en él con una ferretería llamada ‘La Bolsa’. Lamentablemente, a finales de los años 80 su actividad económica se vio truncada por las inundaciones del mes de agosto 1983 y después de un concurso de arquitectura, el Palacio Yohn pasó a pertenecer al Ayuntamiento y fue convertido en un centro cívico municipal de la mano de los arquitectos Pedro Mª Basañez y Alberto Sanz, ganadores del concurso.

Características arquitectónicas del Palacio Yohn

El lugar en el cual se encuentra emplazado el palacio es un remate complejo de una de las manzanas formadas después de la desaparición de las murallas de la Villa. Esto da lugar a que el palacio cuente con tres fachadas que dan a tres calles del Casco Viejo: calle Pelota, calle Lotería y calle Torre. Esto y la organización de la medianería de la edificación vecina definen un palacio con una forma triangular y trapezoidal.

Pese a algunas transformaciones, su diseño, estructura y disposición urbana no han sido desvirtuadas, e incluso aún se puede observar un pequeño trozo de las defensas utilizadas por la vieja Villa y que quedó incluido en el perímetro del Palacio (pudiendo ser visitado desde el interior).

El Palacio se configura sobre unas crujías perimetrales apoyadas en gruesos muros que rodean un patio triangular alrededor del cual se organizan todas las dependencias domésticas. El material utilizado en la construcción fue la piedra arenisca de la zona aparejada en sillería y con un marcado estilo barroco delimitado por una arquitectura austera.

En el exterior del Palacio de Yohn encontramos sus diferentes fachadas. La que da a la calle la Pelota es la más vistosa e importante de las tres. Quien la diseñó tuvo en cuenta el trazado urbano moviéndola en exceso hacia el lateral y enriqueciendo el eje con una hornacina coronada con un ojo de buey. A su vez, cuenta con un dintel y molduras aboceladas mixtilíneas típicas de la arquitectura culta de la época en la que fue construido.

En la hornacina se halla una imagen de la Virgen de Begoña en un nicho con arco enmarcado de pilastras con guarniciones de ristras de frutos sobre una placa recortada y decorada con elementos vegetales y niños. Tanta riqueza contrasta con los sobrios balcones adintelados con antepechos de forja de hierro que se encuentran en cada planta.

El acceso hacia la calle de la Torre es más sobrio. Cuenta también con un dintel amplio que enmarca un acceso similar a una puerta tan grande que puede ser considerada un portón y dispone de pilastras sobre las cuales se encuentra un balcón. Pese a ser una fachada poco elegante, comunica con la Ría y cuenta con un modesto escudo de cuatro cuarteles con las armas de cuatro familias vizcaínas de abolengo.

En el interior del palacio podemos destacar el patio, la arquería de medio punto y la escalinata circular abovedada de la planta baja que conecta con las plantas superiores. También destaca por la peculiar distribución de los espacios, ya que cuenta con un patio interior, algo muy poco frecuente de la arquitectura residencial urbana vizcaína.

El patio interior es de forma triangular, sobre el cual se precipita una planta trapecial que distribuye sus crujías sobre el espacio.

Los pisos del palacio fueron reformados con el objetivo de ser utilizados para sus funciones como Centro Cultural, si bien la comunicación entre las plantas se realiza a través de la escalera de piedra abovedada.

Cada planta cuenta con unos rellanos con miradores abalconados de forma redonda que salen al zaguán.

Horario de visitas del Palacio Yohn

Se puede visitar el Palacio de Yohn en los siguientes horarios: de lunes a viernes, desde las 8:30 hasta las 14:00 horas.