Finalizadas las obras de construcción del nuevo Frontón de la Esperanza

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El nuevo frontón tiene capacidad para 175 personas sentadas

La cancha de juego se sitúa en la cubierta de un edificio de cinco plantas de uso equipamental que servirá para dar respuesta a las necesidades del barrio en materia cultural y de ocio familiar

Finalizadas las obras de construcción del nuevo Frontón de la Esperanza

El nuevo Frontón de la Esperanza, situado en el solar número 4 de la calle del mismo nombre, en perpendicular a esta vía y sobre la cubierta de la estación Zazpikaleak-Casco Viejo de la Línea 3 del metro, es ya una realidad.

El edificio de cinco plantas sobre el que se asienta el frontón contendrá distintos espacios públicos de uso equipamental que albergará cultura y ocio familiar.

El antiguo frontón fue demolido en 2015 con el objeto de facilitar la construcción de la nueva estación, y el inmueble en el que se aloja en la actualidad constituye un único volumen que engloba dos construcciones: el frontón y un edificio con varias dependencias, así como un vestíbulo de acceso que permite el acceso a ambas.

Los trabajos desarrollados hasta el momento han sido ejecutados por ETS, ente público del departamento de Planificación Territorial, Vivienda y Transportes del Gobierno vasco, mientras que a partir de ahora corresponde al Ayuntamiento acometer la distribución final de los espacios en función del destino que les vaya a dar. Así, la obra ha contado con un presupuesto de 4,8 millones de euros financiados a partes iguales por el Gobierno vasco y el Consistorio.

El nuevo frontón es un recinto cerrado, de 30 metros de longitud y 20 metros aproximados de anchura. Se configura en torno a tres paredes que son a la vez campo de juego y estructura. En esta componente de diseño juega un papel fundamental la orientación del propio frontón. Por una parte, debe evitarse la incidencia de luz solar directa que produzca deslumbramientos durante el juego pero, al mismo tiempo, se debe permitir la entrada de luz natural suficiente para minimizar los costes.

Las paredes de juego son de hormigón armado mientras que el resto del cerramiento se ha optado por un muro cortina para dar ligereza al conjunto. El frontis es de piedra caliza ‘gris de Deba’. El graderío cuenta con varias filas de asientos, lo que le confiere altura suficiente para albergar una zona de instalaciones bajo su estructura a cota de cancha. El aforo asciende a 175 personas sentadas.

La nueva edificación tiene un objetivo doble: servir de soporte al nuevo frontón en altura y, por otro, aprovechar el nuevo espacio disponible y de oportunidad en medio de una zona urbana muy densa. Para ello se ha ejecutado un edificio de cinco plantas con una superficie edificable de 240 m2 aproximados en la planta baja y las dos primeras. Esta cifra se reduce a 160 m2 en las dos últimas plantas del edificio.

Este edificio dará respuesta a demandas del barrio a través de las actividades principales con las que contará el equipamiento municipal: gaztegune (planta baja), biblioteca infantil (primera planta) y haurgune (segunda planta).

Para las plantas tercera y cuarta se proyectan, entre otros, espacios destinados a actividades relacionadas con la pelota. Las áreas privadas y la sala de reuniones se situarán junto al muro de contención de la ladera de Mallona.