Elena Moreno Scheredre: “Las escritoras vamos a sacar del olvido la historia de las mujeres”

elena-moreno-scheredre-bosque-alamos-idaho
Elena Moreno Scheredre, con un ejemplar de su nuevo libro

La bilbaína presenta su nueva novela, ‘Un bosque de álamos en Idaho’, donde rescata la dura realidad de la comunidad vasca que emigró a Norteamérica en el siglo pasado

Elena Moreno Scheredre: “Las escritoras vamos a sacar del olvido la historia de las mujeres”

En ‘Un bosque de álamos en Idaho’ pones el foco en la diáspora vasca. ¿Qué te ha llevado a contar esta historia?
La huella que han dejado los vascos en tierras americanas es importante y no fue fácil. Ahora, ya está todo construido y se puede contar esta hazaña desde el resultado, pero los inicios fueron muy duros. Es conveniente no olvidar que, en Europa, en el siglo pasado, miles de personas emigraron después de las guerras, o debido a la pobreza. No era tan distinto a lo que vivimos hoy.
 

La novela transmite con mucha intensidad la soledad, el desarraigo y la necesidad de construir un hogar lejos de Euskadi. ¿Qué emociones te gustaría que sintiera el lector al acompañar a personajes como Valentina y Domingo?
Los pastores desarrollaban su trabajo en unas condiciones de aislamiento que hoy nadie soportaría. La relación de la pareja, su lealtad, el empeño en prosperar y ese silencio compartido que solo conocían ellos y ahora también mis lectores es clave. Esta novela está llena de emociones que no hacen ruido, pero que levantan la realidad.
 

El personaje de Valentina refleja a una mujer fuerte y decidida, marcada por el matriarcado vasco, pero también por las limitaciones de su tiempo. ¿Hasta qué punto cree que estas mujeres fueron fundamentales para mantener viva la identidad vasca?
Sinceramente creo que fueron tan esenciales que sin ellas no habría comunidad vasca. Ellas cuidaron de los hijos, trasmitieron costumbres, lengua, educación en sus valores… Hemos aceptado que las mujeres no figuran en los libros de historia, pero las escritoras vamos a sacarlas del olvido.
 

La novela es también un recuerdo a aquellas generaciones que vivieron desde la lejanía la Guerra Civil y los hechos históricos de la Europa convulsa del siglo XX. ¿Cómo se abordan estos acontecimientos?
Con el corazón partido, apartando a manotazos la incertidumbre y aceptando que su realidad inmediata comenzaba a echar raíces en otra tierra.
 

¿Te sorprendió descubrir alguna historia real durante el proceso de documentación de la novela?
Los descendientes son muy numerosos. Aquello del tío en América, tan presente en nuestras familias, es real. Hay muchos casos reales que cuentan con emoción lo que vivieron sus antepasados.
 

Tras novelas como ‘La frontera lleva su nombre’, vuelves a abordar personajes marcados por la historia y las emociones. ¿Qué crees que une todas tus novelas y qué encontrará el lector en esta nueva obra que quizá no había visto antes en sus libros?
La historia se ocupa de levantar acta de los hechos que conforman nuestra vida, pero las emociones, esas son patrimonio de los escritores y poetas. Nada revela el alma de los protagonistas, como los personajes que elegimos.