Iniciados los trabajos para elaborar el plan que protegerá el patrimonio urbanístico de Bilbao
Personal técnico revisará la vía pública, portales y edificios en las próximas semanas para labores de documentación
Los trabajos de campo vinculados a la redacción del Plan Especial de Protección del Patrimonio Urbanístico y Arqueológico de la ciudad ya han comenzado, una fase clave para avanzar en el conocimiento, análisis y actualización del catálogo patrimonial municipal.
Durante las próximas semanas, la ciudadanía podrá encontrar en la vía pública, e incluso en portales o edificios, a personal técnico autorizado realizando labores de inspección, documentación y toma de datos. Estas personas están debidamente acreditadas e identificadas y desarrollarán su trabajo exclusivamente con fines vinculados a este Plan Especial, que permitirá ajustar y reforzar la protección, gestión y puesta en valor del patrimonio de Bilbao.
Actualmente, la ciudad cuenta con 1.235 construcciones o elementos protegidos, además de 23 conjuntos urbanos homogéneos, 67 elementos urbanos y 34 zonas de protección arqueológica, entre otros bienes catalogados. El ámbito del Plan Especial abarca todo la ciudad, con la excepción del Casco Viejo y Bilbao La Vieja, que ya disponen de normativas específicas. Hay zonas como San Ignacio y El Ensanche que destacan por su arquitectura y merecen especial atención en referencia al reconocimiento del valor ambiental y paisajístico de algunas de sus calles y espacios. Se pretende revisar la arquitectura de décadas más recientes (1970 en adelante) que, por su proximidad temporal, no había sido considerada en los anteriores PGOU.
Más adelante, habrá un programa de participación ciudadana, con acciones informativas, consultivas y de devolución de resultados a lo largo de todo el proceso. En ese sentido, se inician desde ahora sesiones técnicas consultivas con colectivos o profesionales de reconocido prestigio del patrimonio de la ciudad, así como con los departamentos de Cultura del Gobierno Vasco y de la Diputación Foral de Bizkaia.
El trabajo ha de generar una herramienta o base de datos que permita, además, su mantenimiento y actualización en función de las actuaciones que a futuro se desarrollen en los edificios, permitiendo un mayor control desde los servicios técnicos municipales.
