Aprobado el ‘Plan de Calor de Bilbao’ que busca mitigar sus efectos

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Bilbao quiere reducir el impacto del calor extremo en la salud y el bienestar de la ciudadanía

El documento se marca un periodo de diez años para completar unas actuaciones que requieren la colaboración de Ayuntamiento, Gobierno Vasco, centros educativos, empresas y asociaciones

Aprobado el ‘Plan de Calor de Bilbao’ que busca mitigar sus efectos

El Ayuntamiento ha aprobado el ‘Plan de Calor de Bilbao 2026-2035’, un documento estratégico que reúne una amplia batería de actuaciones destinadas a reducir el impacto del calor extremo en la salud y el bienestar de la ciudadanía.

El objetivo es que desde las distintas áreas municipales se pueda ofrecer una respuesta rápida, eficaz y coordinada ante episodios de elevadas temperaturas para prevenir efectos adversos sobre la salud de las personas.

La propuesta se marca un periodo de actuación de 10 años para que todas las actuaciones estén completadas en su totalidad. El plan está fundamentado en la evidencia de que la ciudad está experimentando olas de calor cada vez más frecuentes y severas con consecuencias adversas, incluso graves, para la salud de la población.

Las estadísticas muestran que cada año se registran más días con temperaturas superiores a los 35°C, y las máximas extremas superan rutinariamente 38°C cada 2–3 años. Además, las proyecciones climáticas para Bilbao indican un fuerte agravamiento de las temperaturas en las próximas décadas. A corto plazo, las estimaciones del Gobierno Vasco para el periodo entre 2020 y 2050 indican que las olas de calor podrán suponer el 30% de los días de verano, y ser el 50% a finales de siglo.

Ante esta realidad, el Ayuntamiento plantea una respuesta integral, coordinada y a medio plazo, que combina medidas de prevención, comunicación y actuación inmediata.

La puesta en marcha del plan exige una amplia coordinación institucional, ya que su ejecución corresponde a numerosas áreas municipales y organismos, además de la colaboración con entidades públicas y privadas.

Asimismo, será clave la colaboración con el Gobierno Vasco, centros educativos, entidades sociales y empresas, en un planteamiento claramente transversal para afrontar un reto que afecta a toda la ciudad.

El ‘Plan de Calor de Bilbao’ está integrado en el marco estratégico, territorial, climático y sanitario vigente en Euskadi y en España, especialmente alineado con el ‘Plan de Calor del Gobierno Vasco’. Este plan autonómico establece diferentes niveles de riesgo que se activan en función de las predicciones de temperaturas anunciadas por Euskalmet y de la persistencia de las mismas, con umbrales de activación diferentes para las 4 zonas climáticas en que está dividida la CAV. La activación de estos niveles de riesgo (de 0 a 3) sirve de base para la puesta en marcha de las diferentes acciones de comunicación y de respuesta contempladas en el plan local.

El plan combina actuaciones ya implantadas con nuevas medidas en desarrollo o planificadas a medio plazo, clasificadas en tres tipologías diferentes: acciones de comunicación y sensibilización hacia la ciudadanía y hacia los diferentes agentes del municipio; acciones de prevención o adaptación de la ciudad a los efectos de las olas de calor; y respuesta específica ante episodios de altas temperaturas

Entre las principales destacan: consolidación de la red de refugios climáticos, creación de un mapa de itinerarios peatonales sombreados para conectar los refugios, instalación de fuentes de agua y ‘playas verdes’ urbanas, mejora del confort térmico en polideportivos, espacios públicos y centros educativos, impulso de infraestructura verde en la ciudad y soluciones basadas en la naturaleza, como más arbolado y zonas verdes, refuerzo de los materiales y campañas de información y sensibilización, dirigidas a que la ciudadanía conozca cómo protegerse frente al calor y utilizar los recursos disponibles, respuesta inmediata ante episodios de calor extremo a través de los diferentes servicios municipales y mejora de instalaciones municipales, polideportivos y centros educativos.

El documento incluye, además, un conjunto de medidas de respuesta rápida, ya operativas en muchos casos, como el refuerzo de servicios en piscinas, el uso de polideportivos como refugios o la activación de protocolos específicos en el ámbito social, educativo y laboral.

Además, el plan identifica las zonas urbanas más expuestas al calor a través de la realización de mapas en la ciudad sobre estrés térmico y riesgo ante episodios de altas temperaturas y prioriza la atención a colectivos de mayor riesgo, como personas mayores, menores, con enfermedades crónicas o quienes trabajan al aire libre

Con este plan, Bilbao da un paso adelante en su compromiso con una ciudad más saludable, resiliente y preparada para los efectos del cambio climático, alineada con las estrategias autonómicas y estatales de adaptación.