La reurbanización de Tiboli entra en la última fase de sus obras

Trabajos durante la tercera fase de la reurbanización

Afecta al tramo entre la calle Anselma de Salces y la Plaza Moraza y producirá nuevos cambios en la circulación

El Ayuntamiento inicia esta semana los trabajos de la cuarta y última fase de las obras de la calle Tiboli. Fase que se dividirá, a su vez en dos subfases.

La intervención forma parte de un plan integral con el que el Consistorio está renovando tanto la urbanización como las redes de servicios en la vía, entre Campo Volantín y la Plaza Moraza.

En esta cuarta fase (subfase A), los trabajos (que se prolongarán durante cuatro meses) se centrarán en el último tramo de la vía, el comprendido entre la calle Anselma de Salces y la Plaza Moraza, donde (en línea con lo ya realizado hasta ahora en fases anteriores) se actuará sobre aceras, calzada y redes subterráneas. Asimismo, se incorporará nuevo mobiliario urbano y se reforzará la iluminación, contribuyendo a una mayor calidad del entorno urbano.

Cada una de las cuatro fases de obra ha conllevado una serie de afecciones a la ciudadanía, fundamentalmente referidas a cambios circulatorios y a modificaciones en paradas y trayectos del transporte público, que están siendo puntualmente comunicados a la ciudadanía.

Durante esta fase 4A, que a se prolongará aproximadamente hasta noviembre, se registrarán cambios en el tráfico en el distrito de Uribarri que afectarán también a varias líneas de Bilbobus y a la movilidad peatonal.

A la obra de Tiboli se destina un presupuesto total de 3.214.970 euros. Este proyecto tiene por objetivo ampliar, en la medida de lo posible, y renovar las aceras existentes, mejorar las condiciones de la accesibilidad a la zona alta de la calle, modernizar las luminarias y renovar los servicios pertinentes. Servicios como el alumbrado y fundamentalmente la red de saneamiento que se renovará en su totalidad. De hecho, la renovación y mejora de la red de saneamiento es una de las cuestiones clave de la obra y a la que se dedicará casi la mitad del presupuesto, hasta 1,5 millones de euros.

Además, este proyecto busca dar continuidad a la Plaza Moraza hacia la calle Matiko, de cara a mejorar la conexión peatonal en esta zona que es punto de encuentro para vecinas y vecinos del barrio.