Elorrieta inaugura su BilboGarbi fijo tras la rehabilitación integral realizada

El alcalde, Juan Mari Aburto, ha inaugurado el nuevo BilboGarbi fijo de Elorrieta

Esta instalación es la más grande de todas las que componen la red de BilboGarbis fijos de la ciudad, con una superficie de 2.127,39 metros cuadrados y se orienta a la recogida de residuo eminentemente urbano

El Ayuntamiento de Bilbao acaba de culminar las obras de rehabilitación integral del BilboGarbi fijo de Elorrieta, con cuya reapertura continúa con el proceso de reflexión en torno a los puntos limpios de estas características repartidos por la ciudad. Un proceso que se inició con la apertura de la nueva instalación de Kobetamendi (en marzo de 2022) –y el consiguiente cierre permanente de la de Zorrotza– y que prosiguió con la reforma integral de la instalación de Artxanda, finalizada el pasado mes de octubre.

Fruto de esa reflexión, se ha optimizado la recogida de residuos en las diferentes instalaciones. Y, así, mientras los BilboGarbis de Artxanda y Kobetamendi se orientan fundamentalmente al residuo de construcción y demolición, el de Elorrieta pretende ser la referencia para el residuo urbano, es decir, para grandes electrodomésticos, calderas, lámparas, pilas, baterías... que no tienen cabida en el resto de instalaciones.

Además, el concepto de reutilización tendrá un protagonismo especial en esta infraestructura, para lo cual se contará con la colaboración de EMAUS Servicios Medioambientales SLU.

Para ver el resultado de los trabajos abordados, hasta Elorrieta se ha desplazado esta mañana el Alcalde de Bilbao Juan Mari Aburto, acompañado por el concejal de Servicios y Calidad de Vida, Kepa Odriozola, y otros miembros de la corporación municipal. También ha estado presente en el acto Rosa Gil, responsable de EMAUS.

BILBOGARBI URBANO

El de Elorrieta es la infraestructura más grande de todas las que componen la red de BilboGarbis fijos, con una superficie de 2.127,39 metros cuadrados. Espacio que ha sido rehabilitado en los últimos meses de cara a conseguir un óptimo aprovechamiento del equipamiento y garantizar un mejor servicio a la ciudadanía.

El BilboGarbi de Elorrieta contaba con zonas sin urbanizar y carecía incluso de canalizaciones para la recogida de aguas pluviales, dos cuestiones que han sido solventadas con la obra abordada, que ha implicado también la dotación de una arqueta separadora de grasas y un refuerzo del alumbrado, a través de la colocación de ocho farolas.

Además, se ha urbanizado la zona exterior del equipamiento de cara a mejorar los accesos y propiciando una nueva zona estancial –en la que se han habilitado cuatro bancos, cuatro sillas y tres jardineras– y se ha dispuesto una zona de aparcabicicletas y un carril de entrada a la instalación. Asimismo, se ha pintado un gran mural –que incorpora motivos relacionados con la sostenibilidad, el reciclaje y el respeto al medioambiente– en el muro de cierre perimetral.

En cuanto al servicio que ofrece, la reforma se ha orientado a optimizar y aumentar la capacidad de la recogida. En este sentido se ha acondicionado un muelle de descarga de contenedores metálicos de 30 metros cúbicos de capacidad, dispuestos de forma adecuada de cara a evitar la entrada y acumulación de aguas pluviales en su interior.

Para ubicar este tipo de contenedores de grandes dimensiones, se ha tenido que utilizar materiales de pavimentación resistentes de cara a evitar que las operaciones de carga y descarga puedan deteriorar la nueva urbanización.

Se han habilitado una serie de contenedores independientes para poder recoger adecuadamente, al menos, los siguientes tipos de residuos, que no tienen cabida en otros BilboGarbis:

  • Grandes electrodomésticos con componentes peligrosos.
  • Aparatos con intercambio de temperatura (por ejemplo, calderas).
  • Metales.

Asimismo, el compactador de papel-cartón se sitúa alineado con estos contenedores metálicos de gran capacidad.

Se han construido además, tres zonas cubiertas, que pueden ser cerradas para seguridad, donde se recogerán lamparas fluorescentes, aceite de motor, tóxicos peligrosos (envases metálicos o de plástico que hayan contenido sustancias peligrosas tipo pintura, disolventes y aerosoles), enflamables (bombonas, extintores), pilas, baterias, residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, CPUs y residuos no especificados en otras categorías (cápsulas, CDs, DVDs, cintas de video o casetes, etc).

Asimismo, se ha reservado una parcela para el almacenamiento de contenedores vacíos; y se ha instalado un sistema de videovigilancia y un sistema de control de accesos para optimizar tiempos y maniobras de entrada y de salida, tanto de personas usuarias como de los y las operarios, que redundará en la seguridad de todas y todos ellos.

Estas obras se han abordado en los últimos cinco meses y a ellas se ha destinado un presupuesto total de 872.397,90 euros. De los cuales, 400.000 euros han sido subvencionados en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), dentro de la Inversión 3 (Plan de apoyo a la implementación de la normativa de residuos y al fomento de la economía circular), adscrita al Componente 12 (Política Industrial España 2030).

CONVENIO CON EMAUS

El Ayuntamiento de Bilbao, en su apuesta por una gestión sostenible de los residuos urbanos, y consciente de la importancia de la reutilización ha firmado un acuerdo convenio de colaboración con EMAUS Servicios Medioambientales SLU.

En virtud del mismo, que fue aprobado en Junta de Gobierno en la sesión del pasado 8 de marzo, se posibilitará a esta entidad utilizar determinados espacios en las instalaciones del BilboGarbi de Elorrieta para la recogida y almacenaje de residuos sólidos urbanos de origen doméstico y su correspondiente gestión de cara a una posterior reutilización.

Se recogerán, entre otros artículos, libros, vajillas, juguetes, etc. a los que se podrá dar una segunda vida.

OBJETIVOS

El objetivo de la red de BilboGarbi es el de facilitar a la ciudadanía un recurso para el reciclaje y la reutilización de los distintos residuos que no cuentan con contenedor en vía pública. Con ello pretenden reducir las cantidades de residuos potencialmente reciclables y reutilizables presente sen la fracción resto, buscar una solución adecuada e innovadora a la hora de avanzar en los servicios de recogida selectiva y, por supuesto, concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de separar residuos en origen para su posterior gestión, tratamiento y valorización.

De hecho, estos servicios han contribuido en gran medida a la mejora de los ratios de recogida selectiva en Bilbao. Tanto es así que en 2022, el 25,51 % de la recogida selectiva de Bilbao provino de los BilboGarbis.

Los residuos que más se depositan en ellos son los residuos de construcción y demolición (RCDs) y la madera, con bastante diferencia con respecto a otras tipologías de desechos como electrodomésticos, televisores y monitores y CDs, DVDs o CPUs, entre otros.