Bilbao implanta la tasa de residuos y congela el resto de tributos

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Bilbao avanza en la sostenibilidad fiscal y medioambiental
La nueva tasa de basuras, que comenzará a aplicarse en enero de 2026, se compone de una parte fija y otra que varía en función de la cantidad estimada de los residuos que se generan en la vivienda
Bilbao implanta la tasa de residuos y congela el resto de tributos

El Ayuntamiento de Bilbao ha aprobado las Ordenanzas Fiscales para el ejercicio 2026, con dos decisiones destacadas: la congelación de todos los tributos municipales y la implantación, p-or primera vez, de una nueva tasa por la prestación del servicio de recogida, transporte y tratamiento de residuos urbanos. Esta tasa responde a una obligación legal establecida por la Directiva (UE) 2018/851 y recogida en la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular.

Según explica la concejala de Hacienda, Marta Ajuria, esta nueva tasa debe cumplir tres principios fundamentales: no puede ser deficitaria, debe reflejar el coste real del servicio y tiene que basarse en el criterio de ‘quien contamina paga’. Ajuria señala que su diseño ha sido un proceso complejo, fruto del trabajo de equipos técnicos, áreas municipales y grupos políticos, y responde a una apuesta por la sostenibilidad, la calidad de vida y el reciclaje. “Es un camino que iniciamos ahora desde la fiscalidad y que deberá proseguir”, afirma.

La Tasa de Residuos entrará en vigor en enero de 2026 y sustituirá a la actual tasa de basura gestionada por el Consorcio de Aguas, pasando a ser gestionada directamente por el Ayuntamiento. Estarán obligadas al pago todas las personas titulares de inmuebles urbanos, tanto residenciales como no residenciales. Quedarán excluidos del tributo los inmuebles declarados en ruina, zonas ajardinadas, marquesinas, accesos, viales, así como las actividades realizadas en los puntos limpios.

El cálculo de la cuota combinará dos componentes. El componente básico, que cubrirá el 40% del coste, se calculará en función del valor catastral y responderá al principio de capacidad económica; y el componente específico, que cubrirá el 60% restante, se determinará en función del tipo de inmueble.

En inmuebles residenciales, el componente específico se calculará según el número de personas empadronadas, y no se aplicará a trasteros ni garajes. En los inmuebles no residenciales, se tendrá en cuenta la superficie útil y la actividad económica desarrollada. Además, se aplicará una reducción del 50% en este componente específico a espacios como auditorios, centros culturales, museos o estadios deportivos, según su uso catastral.

El coste del servicio de recogida, transporte y tratamiento de residuos se estima en 36 millones de euros para 2026, frente a los 31,7 millones de 2025. Esta cifra ha sido determinante para configurar una cuota que no resulte deficitaria y que permita cumplir con la normativa vigente.

Durante el primer año de aplicación, las personas titulares podrán solicitar hasta el 31 de mayo de 2026 el fraccionamiento del pago anual en seis cuotas mensuales sin intereses, mediante domiciliación bancaria. A partir de 2027, la tasa se integrará en el sistema ‘Pago a la Carta’, que permite pagar impuestos municipales de forma fraccionada y sin recargos.

La nueva ordenanza incluye bonificaciones para inmuebles de uso residencial vinculadas al uso del contenedor marrón (residuos orgánicos). En 2026, se aplicará una bonificación del 10% del componente específico a quienes se den de alta en el sistema antes del 1 de enero. A partir de 2027, la bonificación será del 20% para quienes acrediten haber utilizado el contenedor marrón durante al menos 36 semanas del año anterior. Esta bonificación se aplicará automáticamente a la vivienda principal registrada en el sistema.

Para facilitar la inscripción y promover la separación de residuos, el Ayuntamiento pondrá en marcha en otoño una campaña informativa, que incluirá instrucciones para registrarse en el sistema del quinto contenedor tanto por vía telemática como presencial. Las personas ya usuarias solo tendrán que confirmar su consentimiento.

Además de la nueva tasa, el Pleno ha aprobado la congelación de todos los tributos municipales para 2026. Se han introducido ajustes técnicos en las ordenanzas del Impuesto de Vehículos, Plusvalía y la Ordenanza Fiscal General, adaptándolas a la Norma Foral 4/2024. También se han aprobado mejoras en el IBI, como el aumento de bonificaciones para familias numerosas y la ampliación de los supuestos que excluyen del recargo a las viviendas vacías, incorporando la situación de dependencia de Grado I.

Con estas medidas, el Ayuntamiento de Bilbao trata de avanzar en sostenibilidad fiscal y medioambiental, adecuando su política tributaria a los desafíos normativos y sociales actuales.